Los videojuegos indie a lo largo de la historia son los responsables de crear cosas distintas. Gracias a ello, estos títulos logran sobresalir y cautivar a un sector cada vez más grande de jugadores. Desarrollado por Odd Bug Studios, Tails of Iron sin duda es uno de esos juegos independientes cuyo amor y pasión se sienten en todo el título y del cual hablaremos a detalle en esta reseña. Agradecemos a Meridiem Games que nos ha proporcionado una copia de prensa del juego para el desarrollo de este análisis.


HISTORIA

Tails of Iron se desarrolla en el reino ficticio de los ratones, cuyo príncipe y protagonista de la historia, Redgi, busca el ascenso al trono. Dicha aspiración se verá frustrada el día que las ranas invaden su hogar. Siendo este el motivo por el cual inicie la aventura de nuestro heroico ratón en busca de salvar a su gente de dicha invasión y buscar retomar la paz en el reino. Como es obvio, nuestra aventura contará con todo tipo de peligros y enemigos que buscaran evitar que nuestro héroe consiga su objetivo.

Es cierto que la trama es sencilla y considerablemente el apartado más flojo del juego, sin embargo esta se desarrolla de forma sólida. El tono oscuro de la historia se desenvuelve de manera orgánica gracias a su ambientación medieval. Debido a que los personajes del videojuego son animales, la interacción entre ellos se basa en sonidos básicos y onomatopeyas. Pero no te preocupes, para ello contamos con una narración en off, la cual nos ayudará a entender perfectamente de qué van las interacciones. Mención aparte EL hecho de que el narrador es Doug Cockle, actor de voz encargado de dar vida a Geralt de Rivia en la trilogía de The Witcher.

JUGABILIDAD

Decir que Tails of Iron es un Metroidvania o un Souls like sería una falacia. Si bien se acerca mucho más a un Action RPG, la verdad es que toma prestado ciertas cosas de cada género y los une de forma contundente. Gracias a esto, el videojuego termina siendo un reto divertido. Sin causar la desesperación de los Souls, pero también sin lograr la unión sólida de los mapas como es el caso de los Metroidvania.

Nuestro protagonista dispondrá de 3 tipos de armamento a lo largo de la aventura siendo estas armas para una y dos manos junto a una de larga distancia. En el primer caso de armamentos, podremos utilizar espadas, lanzas y hachas. Contando con una variedad considerable de cada tipo. Sin duda un punto positivo a la hora de plantear una estrategia de ataque dependiendo de los enemigos a los cuales enfrentaras. Estos aditamentos cuentan con diferente peso, rango y cantidad de daño, causando diversidad en la jugabilidad de acuerdo del arma que decidas equipar.

En el caso de la defensa, nuestro príncipe rata podrá ser equipado con yelmos, armadura y escudos. Estos a su vez estarán organizados en 3 rangos distintos de acuerdo al peso de cada uno, siendo ligeros, medianos y pesados. Por otro lado, los ítems están especializados para soportar el embate de diferentes tipos de enemigos, dando nuevamente un toque estratégico para antes de los combates o zonas por explorar.

El sistema de batalla es sencillo y conciso. Redgi tendrá un único botón de ataque para cada tipo de arma junto con la acción de esquivar y defenderte con el escudo. Al igual que en los Souls, podrás recurrir al parry, pero ojo, esto no es viable para todos los ataques. Nuestros rivales son variados, siendo los principales ranas, mosquitos, topos y larvas. Estos tendrán a su disposición 3 tipos de ofensivas los cuales podríamos dividir como normal, mediana y fuerte.

Dichos embates tiene su manera de ser esquivados o defendidos. Para los normales lo ideal es utilizar el escudo, en caso de que se traten de mediana fuerza, el enemigo emitirá una luz amarilla antes de atacar, para ello lo mejor es el parry ya que defenderse con el escudo no funcionará. Cuando la acometida es fuerte, la luz cambiará a rojo, entonces si o si debes esquivar el golpe.

Por otro lado, los combates contra jefes resultan ser increíblemente entretenidos y muy bien logrados. Su dificultad esta a la altura de la situación y te mantienen al borde de la silla de principio a fin.

Si bien la jugabilidad es sencilla esto no significa que el reto propuesto por el videojuego sea escueto. Ya que la dificultad de este es considerable, y los enemigos, sobre todo los bosses, tienen ataques cuyo rango y daño causado es bastante alto.

El videojuego no dispone de la opción de autoguardado, pero durante nuestra aventura, Redgi irá encontrando zonas donde descansar y que a su vez, sirven para guardar la partida. En dichos lugares también podrás llenar tu cantimplora con un líquido especial, este te regenerará la barra de vida.

El mundo estará dividido en 6 zonas con diferentes biomas sumamente detallados, para llegar a estos en primera instancia, deberás desbloquearlos con el avanzar de la historia. Una vez hecho esto, se podrá recurrir al viaje rápido para cada una de ellas.

Dichos biomas son hermosos y variados. A su vez te invitan a explorarlos en pos de encontrar nuevo armamento y armaduras interesantes que ayudaran a nuestro pequeño gran héroe. Si bien ya lo mencioné anteriormente, me es imposible no repetir la manera increíble en la que la voz de Gerald de Rivia calza como narrador de esta historia.

APARTADO ARTÍSTICO Y TÉCNICO

Tails of Iron cuenta un bello apartado artístico, cuyo amor se ve reflejado en cada detalle cuidado durante la aventura. A diferencia de otros juegos en donde los ítems solo repercuten en el sistema jugable, aquí si se ven reflejados en el aspecto de Redgi. Por otro lado, los biomas y personajes dibujados a mano, calzan de manera perfecta en esta travesía, asemejándose a un cuento. Las animaciones cuidadas de sobremanera destilan el mimo con el cual fue desarrollado este título. En el tema sonoro tendremos un soundtrack basado en instrumentos tribales los cuales nos van a sumergir de lleno en el bioma de las tribus de ranas a vencer. Mención aparte a los temas que podemos escuchar en las peleas contra los jefes, los cuales resultan ser el acompañamiento perfecto para cargar de epicidad las batallas contra ellos.

DURACIÓN

Tails of Iron te podrá llevar en promedio unas 10 o 15 horas de juego, las cuales tratándose de un videojuego indie, son más que suficientes. A ello le sumamos el post game, en el cual tendremos disponibles algunas misiones extra y diferentes enemigos. El problema aquí, es que no consideramos que sea una aportación interesante, pero, se agradece la intención de mantener enganchado al jugador y buscar brindar ese plus que muchos videojuegos con mayor presupuesto deciden ni siquiera intentar.


CONCLUSIÓN

Tails of Iron es un videojuego que transmite amor y mimo por parte de sus desarrolladores, con una jugabilidad sencilla pero sólida y cuyo apartado artístico sin duda sobresale del resto. Demostrando con esto que no es necesario un presupuesto elevado para brindar un título divertido y bello. Si bien, no propone algo novedoso sobre la mesa, nos muestra que muchas veces menos es más. Videojuegos como este hacen falta en un mundillo lleno de secuelas y pone el mapa a una desarrolladora a la cual prestar atención en sus proyectos futuros.

LO MEJOR

  1. Buena jugabilidad y variedad de armas e ítems
  2. Apartado técnico impecable
  3. Diseño artístico hermoso y bien trabajado
  4. Banda sonora adecuada e inmersiva

LO PEOR

  1. Historia trillada
  2. Post game poco llamativo

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